Oración diaria martes 11

Christoph Friedrich Blumhardt

Señor y Dios nuestro, como ciervo sediento en busca de agua refrescante, así anhelan nuestras almas por ti, Oh Dios. Nuestras almas tienen sed de ti, el Dios viviente. Nos encontramos en tu presencia y vertimos nuestro corazón a ti. Traemos ante ti todo lo que nos duele, todos nuestros sufrimientos y necesidades. También te traemos nuestras esperanzas y las muchas pruebas que tú nos has dado para no arruinar nuestras vidas, ya que pueden ser dirigidas a cosas superiores. Que la luz de tu Espíritu brille sobre nosotros hoy y siempre. Amén.