El paralĂ­tico de Betesda

🌿5  DespuĂ©s de estas cosas habĂ­a una fiesta de los judĂ­os, y subiĂł JesĂșs a JerusalĂ©n.

2 Y hay en Jerusalén, cerca de la puerta de las ovejas, un estanque, llamado en hebreo Betesda, el cual tiene cinco pórticos.

3 En éstos yacía una multitud de enfermos, ciegos, cojos y paralíticos, que esperaban el movimiento del agua.

4 Porque un ångel descendía de tiempo en tiempo al estanque, y agitaba el agua; y el que primero descendía al estanque después del movimiento del agua, quedaba sano de cualquier enfermedad que tuviese.

5 Y había allí un hombre que hacía treinta y ocho años que estaba enfermo.

6 Cuando JesĂșs lo vio acostado, y supo que llevaba ya mucho tiempo asĂ­, le dijo: ÂżQuieres ser sano?

7 Señor, le respondió el enfermo, no tengo quien me meta en el estanque cuando se agita el agua; y entre tanto que yo voy, otro desciende antes que yo.

8 JesĂșs le dijo: LevĂĄntate, toma tu lecho, y anda.

9 Y al instante aquel hombre fue sanado, y tomó su lecho, y anduvo. Y era día de reposo aquel día.

10 Entonces los judíos dijeron a aquel que había sido sanado: Es día de reposo; no te es lícito llevar tu lecho.

11 El les respondió: El que me sanó, él mismo me dijo: Toma tu lecho y anda.

12 Entonces le preguntaron: ¿Quién es el que te dijo: Toma tu lecho y anda?

13 Y el que habĂ­a sido sanado no sabĂ­a quiĂ©n fuese, porque JesĂșs se habĂ­a apartado de la gente que estaba en aquel lugar.

14 DespuĂ©s le hallĂł JesĂșs en el templo, y le dijo: Mira, has sido sanado; no peques mĂĄs, para que no te venga alguna cosa peor.

15 El hombre se fue, y dio aviso a los judĂ­os, que JesĂșs era el que le habĂ­a sanado.

16 Y por esta causa los judĂ­os perseguĂ­an a JesĂșs, y procuraban matarle, porque hacĂ­a estas cosas en el dĂ­a de reposo.🌿